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MADE IN MÉXICO: La nueva serie de NETFLIX

Byalfonso

MADE IN MÉXICO: La nueva serie de NETFLIX

Made in México es la serie nueva que este fin de semana lanzó la plataforma de Netflix para verse toda. Tan sólo en las primeras horas causó polémica porque sus personajes son jóvenes de la Socialité más selecta de México. Hijos, nietos y tataranietos de familias que han estado históricamente en el poder tanto político como económico de nuestro país.

A ellos se les trata de vender al mundo como representantes de todo México y usuarios consideran no lo hacen. En parte porque son una minoría pequeña y también porque nuestro país es realmente uno con altos índices de pobreza. La decisión de la plataforma de mostrar así a los mexicanos frente a otros países es por supuesto bastante cuestionable. También lo es el que las audiencias le den un no rotundo para mostrar a la empresa sus válidas inconformidades.

Si embargo hay algo en el reality show que resulta interesante y que por supuesto tiene que ver con la psicología. Y es que sin importar cuánto tengan los protagonistas en sus cuentas de banco, enfrentan problemas que son comunes. Estos son varios, pero en específico me centraré en uno que en este blog nos interesa: las adicciones con consecuencias.

Pero, ¿cómo es que Made in México pasa de ser un producto de entretenimiento a uno que refleje las adicciones? A grandes rasgos lo que cuenta el show son los chismes de un grupo de amigos y ni tan amigos La respuesta se centra en uno de sus personajes de nombre Robie Checa, quien desde el inicio se exhibe alcohólico.

Con una adicción que lo lleva a arriesgarse y avergonzar a sus familiares en actos públicos de la alta sociedad. Quien por su comportamiento ha alejado a su ex pareja y a su hijo pequeño por no saber comportarse correctamente. Quien incluso, aunque atractivo, se ve imposibilitado a entablar relación con la mujer que le gusta por su adicción incontrolable.

Made in México y la Adicción

A lo largo de los capítulos explica que hubo factores en su vida que lo llevaron a beber para socializar. Plantea que le afectó el divorcio de sus padres y que en la adolescencia enfrentó el sobrepeso y fue rechazado. Por supuesto entre sus amistades intentan hacerle ver que eso es algo que muchos sufren y no es un sinónimo. Además de poner su situación en una perspectiva realista uno de sus amigos le pone un buen ejemplo de frente.

Es en esta parte de la historia de Made in México donde me parece interesante el planteamiento de clases sociales. Rodada en semanas posteriores al sismo del 19 de septiembre de 2017, se retoma la historia de un personaje llamativo.

¿Recuerda usted lector la imagen de un joven sin pierna al que se le ve sacando escombros sin ponerse límites? Pues en la serie otro protagonista le cuenta a Checa que lo buscó para darle una prótesis y se sorprendió. El joven de Jojutla, Morelos, le explica, resultó ser Héctor Rodarte y estar metido en el consumo de las drogas.

Además de darle una prótesis, el protagonista del reality decide llevarlo a un centro de rehabilitación y apoyarlo a rehabilitarse. Para hacer ver a Checa que algo tiene que hacer con su alcoholismo su amigo lo lleva a conocer al voluntario. Ahí conviven por algunos minutos, el joven expresa que se siente mucho mejor y asume que era importante hacer cambios.

Puede que nos parezca algo muy burdo, que se critique incluso una actuación, pero sí da mensaje a las audiencias. Al final nos demuestra que el riesgo de las adicciones no conoce de clases sociales y en todo estrato aparece.

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